“Tengo muy claro que ninguna acción buena se pierde en este mundo.
En algún lugar quedará para siempre”
(Vicente Ferrer)
Vicente Ferrer ha muerto en la madrugada del 19 de junio en Anantapur, región del estado indio de Andhra Pradesh, uno de los mas pobres del pais.
Han sido mas de 2,5 millones de personas quienes se beneficiaron directamente de su trabajo incansabale y a quienes proporcionó un hogar, asistencia médica y educación. Luchó por la vida y la dignidad de los más desfavorecidos y, sobre todo, sembró en ellos una esperanza de futuro.
Pero su labor obstinada y silenciosa ha sido inspiración y fortaleza para muchas más personas para quienes su ejemplo, su bondad y su confianza es un claro referente para seguir trabajando por un mundo más justo.
Vicente Ferrer descansará para siempre en Anantapur, entre "los suyos".