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I Jornadas de Tradiciones Espirituales
del Mundo en Andalucía
Secciones:





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Los
representantes de las distintas Tradiciones Espirituales emitieron un sorprendente comunicado
conjunto a la conclusión de las Jornadas; sorprendente por avanzado y por la unanimidad de
sus conclusiones.
COMUNICADO
OFICIAL
de los representantes de las Tradiciones
Espirituales reunidos en Sevilla del 23 al 26 de noviembre de 2006
Los
representantes de las distintas Tradiciones Espirituales presentes en las 1as Jornadas de
Tradiciones Espirituales del Mundo en Andalucía, representantes del Budismo Tibetano, Budismo Zen,
Cristianismo, Hinduísmo, Islam, Judaísmo y Tradición Indígena Americana de la Nación Mapuche,
reunidos para analizar y dialogar sobre algunos de los problemas que acucian a una emergente
sociedad global (pobreza, deterioro del medio ambiente, discriminación de la mujer, inmigración, y
violencia y conflictos bélicos), resumen sus conclusiones en los siguientes
puntos:
Afirmamos
que el nombre y la experiencia de Dios es PAZ. Nadie debería justificar la violencia y la guerra si
se atiene a las fuentes originales de las enseñanzas de los fundadores de sus distintas Tradiciones
y a las palabras de aquellas personas que, a lo largo de los siglos, han representado el espíritu
más puro de sus religiones.
Que
tampoco debería encontrarse justificación en estas fuentes para la discriminación y los abusos que
han sufrido y sufren las mujeres en las distintas sociedades donde estas religiones son
mayoritarias. Que tales injusticias deben achacarse, más bien, a usos y costumbres culturales de
unas sociedades ancladas en el patriarcado, y a los intereses y las conveniencias de los grupos de
poder imperantes en esas sociedades, si bien reconocen que los estamentos religiosos han sido
cómplices, durante siglos, de tal estado de cosas.
Sugieren
que el problema de la desigual distribución de la riqueza y de la pobreza en el mundo es el
resultado natural de una economía de mercado carente de valores éticos, que da prioridad a los
fríos beneficios económicos por encima del bienestar de los seres humanos. Esta filosofía del
dinero está dando lugar a una sociedad deshumanizada, donde se premia el individualismo, el egoísmo
y el egocentrismo, y donde los valores y los principios éticos se ven oscurecidos o ignorados de
forma creciente, dando lugar a otro tipo de pobreza, la pobreza interna, que aqueja gravemente a
las sociedades occidentales en forma de crecientes conflictos interpersonales, desesperanza, vacío
existencial y depresiones.
Apuntan
que, desde la experiencia espiritual más profunda, el ser humano comparte una misma esencia vital
(y, por tanto, un mismo destino) con el resto de seres vivos, con nuestro planeta y, en última
instancia, con el universo. De ahí que sugieran la necesidad de abandonar las visiones
antropocéntricas del universo en beneficio de una visión del ser humano como parte del entramado de
la vida, sin el cual no podría subsistir.
Proponen
que se aborde el problema de la inmigración desde la perspectiva del amor y la compasión que
comparten en su mismo núcleo todas las Tradiciones Espirituales, apuntando a un esfuerzo de
integración de los inmigrantes que tenga en cuenta sus peculiaridades culturales, como una forma de
enriquecimiento cultural de nuestra sociedad, e invitando a un conocimiento mutuo, a un encuentro
intercultural e interreligioso que disipe el miedo a lo extraño y disuelva estereotipos e ideas
preconcebidas acerca de otras culturas.
Insisten
en la necesidad de abordar todos estos problemas no sólo en sus síntomas periféricos externos, sino
en su verdadera raíz interna, es decir, en la mente de los hombres, en la conciencia, a través de
la educación, la formación y la información social, a través de una profunda toma de conciencia. E
inciden especialmente en la enorme importancia del compromiso personal de cada ser humano, en que
todos y cada uno de nosotros asumamos la responsabilidad en la creación de un mundo más justo y
pacífico, donde se protejan y preserven las tradiciones antiguas y las culturas indígenas, así como
las minorías sociales, la vida toda y los ecosistemas.
Indican
que todos estos problemas, que se han generado con determinada manera de pensar y de ver la
realidad, no se pueden solucionar desde esa misma manera de pensar y ver la realidad. Para ello,
proponen un cambio de paradigma (es decir, un cambio de visión e interpretación de la realidad que
vivimos); un cambio de paradigma que invierta la orientación y las prioridades de lo externo a lo
interno, de la materia a la consciencia, del individualismo al bien común, de la sospecha a la
confianza.
Sevilla,
España, 28 de noviembre de 2006.
Chosui
Sensei (Berta Meneses) -Zen;
Padre José Miguel de Haro
- Cristianismo;
Doctor Mansur Abdussalam Escudero –
Islam;
Rabino Rubén Sternschein –
Judaísmo;
Swami Pratyag Bodhananda –
Hinduismo;
Venerable Thubten Wangchen - Budismo
Tibetano;
Werken Daniel Maribur – Tradición
Indígena Americana de la Nación Mapuche.
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