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La Marcha
Silenciosa por el Tibet fue la culminación de varios días de actividades que el grupo de
voluntarios de Sevilla organizó en respuesta a la llamada de auxilio del Dalai Lama por la
nueva represión en Tibet de marzo de 2008
MARCHA SILENCIOSA POR EL
TIBET
Frente a la represión del ejército chino en Tibet de la primavera de
2008
Sevilla, 3 de abril de
2008
La violenta represión iniciada por el ejército chino en Tibet el 10
de marzo de 2008 y la llamada de auxilio del Dalai Lama al mundo por la supervivencia del pueblo y
la cultura tibetanos tuvieron nuestra humilde respuesta en Sevilla, a través de distintos actos y
eventos organizados por los voluntarios del Proyecto Avalon en esta
ciudad.
Con la intención de
recordar al pueblo y a la cultura del Tibet, organizamos una exposición de fotografías sobre este
país, "La hora del Tibet", obra de Francisco Naranjo, en el Centro Social Las Sirenas de
Sevilla, donde recogimos firmas de apoyo al manifiesto SOS Tibet, que sería presentado ante la ONU,
el COI y el Parlamento Europeo para pedir su internvención frente al gobierno
chino.
La exposición se prolongó
desde el 31 de marzo hasta el 4 de abril, y en ella se incluyó una charla del Venerable Lama
Thubten Wangchen, representante del pueblo tibetano en España, que, como no podía ser de otro modo,
aceptó agradecido la propuesta de nuestros actos en Sevilla.
Pero el punto culminante
de estos actos fue la marcha silenciosa, concertada para el día 3 de abril, por la tarde. Tal y
como se había sugerido, los participantes recorrieron en riguroso silencio las céntricas calles de
Sevilla.
Frente a las armas que resuenan en Tíbet y en China, el contraste del silencio y la serena actitud
de los manifestantes en una súplica de paz, un callado grito de auxilio a la comunidad
internacional para devolver la paz y la dignidad al pueblo tibetano.
La marcha iniciada en la Puerta de Jerez finalizó en la Plaza Nueva, delante de la puerta del
Ayuntamiento, donde se recitó una oración budista (OM MANI PADME HUM, el mantra de la compasión)
dirigida por Thubten Wangchen, que fue seguida con absoluto respeto por parte de todos los
asistentes.
Tubthen Wangchenh dirigió unas palabras evocando al pueblo tibetano y a S.S. el Dalai Lama,
entonando -para finalizar-el himno nacional tibetano, prohibido en su propio país, al igual que su
bandera.
Al acto asistieron también monjes de varios centros budistas de Sevilla.
En esta ocasión, los ciudadanos y ciudadanas de Sevilla pudieron demostrar que no es necesario
fomentar desencuentros ni utilizar palabras, gestos o actitudes violentas para reivindicar, con
firmeza, ante la comunidad internacional que se facilite la posibilidad de diálogo entre
autoridades chinas y tibetanas y se demande, sin dilación y con firmeza, el respeto a los derechos
humanos en el Tíbet, así como a su cultura y a su propia identidad.
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